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Parte 1: Si estás corto de plata -Entiende cómo y por qué

Publicado por Francisco de Con Letra Grande

Francisco es experto en ahorro, endeudamiento, consumo y tarjetas de crédito.

Apenas empezó el mes y, en un abrir y cerrar de ojos, ya estás en cero o a punto de estarlo. ¿Sabes siquiera por qué?

Para saberlo, debes primero encontrar la raíz del problema de tus bolsillos vacíos.

Para eso responde las siguientes preguntas y ya estarás dando el primer paso hacia tu independencia y estabilidad financiera.

1. ¿A dónde fue el dinero?

Muchas personas tienen claro cuáles son sus ingresos, pero no sucede lo mismo con sus gastos y compras.

A veces es tan simple como revisar detalladamente la cuenta corriente o la cantidad de boletas que abultan la billetera.

Otras veces no. Poner demasiada atención al detalle de tus ingresos y egresos sin contar con una estrategia o plan a largo plazo te hace perder la perspectiva global de tus finanzas personales.

Por eso, a medida que investigues cada flujo de entrada y salida de dinero, y por qué desaparece tan rápidamente, evalúa cuáles quisieras mantener, reducir, o eliminar; desde la plata para el pan hasta el PAC con el que pagas el seguro catastrófico, pasando por la compra de la bebida en el almacén de la esquina y la revisión técnica del auto.

  • Pon atención a las fechas y detecta los períodos más intensos de desembolsos; ¿es en la primera o segunda quincena?
  • Clasifica los tipos de gasto; ¿comida o del hogar? ¿cuentas básicas y/o superfluos?
  • Separa si es deuda o compras; ¿ropa o entretención? ¿crédito hipotecario, crédito con garantía estatal (CAE) o la tarjeta de crédito?

2. ¿En cuánto tiempo se va la plata?

Si no tienes claridad de los tiempos en los cuales gastas más, te sorprenderás cada vez que llegue fin de mes.

Así que responder esta pregunta cae de perilla tras haber hecho un estudio acabado de tu flujo de gastos. ¿Son todos inmediatos, o también hay cuotas de compras a crédito o deudas pasadas? ¿Estás ahorrando? ¿Pides muchos anticipos? ¿Demoras días o semanas en quedar con poco dinero?

Una vez que sepas bien cuáles son las fechas clave y cada cuánto tiempo ocurren:

  • Agrupa según urgencia, monto u otra variable de importancia.
  • Separa los grandes montos de los pequeños.
  • Distribuye dentro de la semana, mes, o trimestre para que nunca se junte más de una compra de mayor monto u envergadura.
  • En el caso de algún producto o servicio financiero de deuda, consulta a la institución que te entregó el dinero cuáles son tus opciones de cambio de fecha de pago.

3. ¿En qué gasto tanto?

Un ejercicio que no puedes dejar de hacer específicamente es calcular los grandes montos y los pequeños.

Los primeros son más fáciles de identificar y los tienes más presentes que los segundos. Posiblemente te preparas mejor para costearlos.

A los pequeños, en tanto, probablemente no les prestas mucha atención porque son esporádicos o bien son tan bajos que no los consideras importantes.

Pero son los gastos chicos los que terminan muchas veces dejándote en cero.

No te sorprendas si al sumarlos todos te das cuenta de que hacen una suma considerable. Una vez que lo tengas claro:

  • Ponte un límite máximo de efectivo para este tipo de salidas de dinero.
  • Adelanta tus compras en el supermercado o en el almacén en el caso de ser comidas o bebidas.

 

4. ¿Estoy ahorrando demasiado?

Podría suceder que estés destinando grandes cantidades de dinero a seguros y alternativas de ahorro como depósitos a plazo, APV o fondos mutuos, y estás quedándote con poco dinero en efectivo para cumplir con lo básico.

Si éste es el caso, reevalúa las cantidades destinadas, y programa tu ahorro según la cantidad de dinero que ingresas, no al revés.

Esto no significa que dejes de ahorrar; simplemente, hazlo según tus capacidades y flujos, conociendo tus períodos más intensos y los más tranquilos.

Si tienes un descuento automático para ahorro, considera programarlo en una fecha que no coincida con las cuotas de crédito o el descuento automático de la tarjeta de crédito.

5. ¿Soy yo o alguien más?

Si tienes una pareja o familia que mantener, o sólo eres tú, debes saber con exactitud cuánto significa cada uno de ustedes en gastos.

  • Si tienes hijos, ¿les compras muchas cosas o sólo lo básico? ¿Arriendas o pagas dividendo? ¿Gastas más en comida o en entretenimiento para los más pequeños?
  • Si la soltería es lo tuyo, o estás con pareja, ¿viajas mucho? ¿Te gusta salir con tu pareja o amigos? ¿Divides las cuentas o tú corres con todo? ¿Cocinas más en la casa o prefieres comer afuera?

 

Si quieres terminar con la angustia a fin de mes, es momento de hacer una reingeniería financiera.

Una vez que tengas claras las razones que te dejan “corto de plata”, enfócate en remediar la situación detectando exactamente cuáles son los gastos que más exprimen tu bolsillo.

BCI

Cómo lograr la estabilidad financiera

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