Ordena tu dinero con ayuda de la portabilidad financiera

Este trámite llegó para facilitar tu vida. Te da la opción de cambiar de institución financiera sin costo y en poco tiempo, según tu conveniencia.  

Es una iniciativa que termina también con el agotador “paseo” que debías hacer antes para cotizar en distintas entidades, cada cual pidiéndote distintos papeles o con procesos y tiempos diferentes.

No obstante, nosotros le vemos un valor agregado. Es también un proceso que te ayuda a conocer el estado de tus finanzas. El diseño de este procedimiento ayuda a ver dónde y cómo están tus dineros de manera fácil, rápida y unificada. 

¿Y si le sacas partido? 

La primera parte de esta guía te explica qué es y cómo hacer portabilidad financiera y cuál es tu rol en todo esto. La segunda aborda el paso a paso para que logres dos beneficios a la vez: portarte y ordenar tus platas.

¡Baja la guía y revísala cuando quieras!

Lo que debes saber a estas alturas sobre la portabilidad financiera

 

  1. Hace fácil el traslado de productos y servicios financieros de un proveedor de servicios financieros a otro.
  2. Los productos financieros que puedes portar son cuentas de ahorro, corriente y vista; chequeras electrónicas, líneas de crédito, tarjetas de débito y crédito, y créditos de consumo, comerciales, créditos automotrices e hipotecarios.
  3. Aplica a productos que tengas en entidades que hagan intermediación financiera como bancos, compañías de seguros, agentes administradores de mutuos hipotecarios, cooperativas de ahorro y crédito, cajas de compensación y emisores de tarjetas regulados.
  4. Está regulado por la Ley de Portabilidad Financiera, bajo la supervisión de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF).
  5. Reduce el tiempo de trámites y costos por refinanciamiento.
  6. Impulsa la competencia del sector financiero, lo que te beneficia directamente.

¿Qué cambió en la práctica? 

A partir de 2020 pagas y demoras menos en trasladar tus productos financieros. Más específicamente,

  • Es más fácil comparar la totalidad de costos, intereses y comisiones correspondientes a cada producto financiero que quieres traspasar.
  • Tu nueva entidad financiera pasa a ser la beneficiaria de la garantía del crédito hipotecario o automotriz que portes, si ese es el caso.
  • Tú decides si portarte o no con toda la información disponible y la entidad inicial donde tienes tus dineros NO PUEDE NEGAR el traspaso.

 

 

 

Por qué conviene solicitarla

En este cuadro comparativo te explicamos las claves que hacen la portabilidad financiera provechosa para ti:

AHORA

ANTES

  1. La entidad financiera a donde trasladas tus productos es la que hace todo el trámite. Tú solo solicitas tu certificado y aceptas la oferta.

Tú buscabas toda tu información financiera e ibas donde la entidad de tu interés por separado.

  1. Con el certificado de liquidación puedes cotizar con otras instituciones sin compromiso de manera en línea.

Tú llegabas con todos los documentos en mano a la entidad y de manera presencial hacías la consulta.

  1. Si portas un crédito de consumo, hipotecario o automotriz, la nueva institución ofrece opciones de refinanciamiento y flexibilidad para modificar plazo o tasa de interés. 

No siempre las entidades ofrecían ajustes a la tasa o el plazo, sino que solo aceptaban trasladar la deuda.

  1. La notaría no cobra recargos sobre el monto del nuevo contrato de crédito excepto si el capital sea superior a préstamo inicial.

La notaría cobraba recargos por el monto del nuevo crédito independiente de su cantidad.

  1. El conservador de bienes raíces no cobra recargos del nuevo contrato de crédito hipotecario para el valor de la inscripción.

El conservador de bienes raíces cobraba diferentes valores para la inscripción del crédito hipotecario.

  1. El nuevo crédito no devenga intereses por el plazo transcurrido entre la celebración del contrato anterior y el pago del respectivo crédito inicial realizado por el nuevo proveedor.

El nuevo crédito sí devengaba intereses entre los plazos de firma y pago.

  1. El diseño del procedimiento ayuda a conocer tu estado financiero de manera rápida y centralizada.

Para cambiarte de entidad iniciabas un agotador “paseo” para cotizar en distintas entidades, cada cual pidiéndote distintos papeles o con procesos y tiempos diferentes.

¿Cómo portarse?

Para traspasar tus productos y servicios financieros, solo necesitas hacer la solicitud. Y con eso recibes dos documentos gratuitos que son cruciales para el proceso: el certificado de liquidación y la oferta de portabilidad.

¿Qué es el certificado de liquidación?

Este documento detalla los productos y servicios financieros que tienes activos en una entidad financiera, junto con las condiciones y comisiones aplicables; plazos e interese y el valor del prepago en el caso de un crédito.

  • Tu entidad tiene máximo 5 días para darte el certificado.
  • El documento debe incluir una tabla o detalle que especifique lo que pagas y recibes hoy en tu institución inicial.
  • Puedes enviarlo a cualquier entidad donde te quieras portar para comenzar a recibir ofertas.
  • La nueva entidad debe complementar el certificado de liquidación inicial con lo que está dispuesta a darte para que te portes, como costos de administración, mantenciones, tasas, seguros asociados, cuotas mensuales y el plazo de la suscripción del nuevo  contrato de cada uno de los productos financieros ofertados.

¿Qué es una oferta de portabilidad?

Es la propuesta escrita digital que la nueva entidad financiera te ofrece para que traspases tus productos y servicios a ella. Es un documento gratuito y debe tener al menos:

  • Especificación de el o los productos o servicios financieros que te ofrecen, junto con los detalles de la oferta, como costo total del crédito y plazos.
  • Especificación de el o los productos o servicios financieros que actualmente mantienes con el banco o proveedor inicial.

Por ley, la oferta de portabilidad tiene que cumplir con estas características como mínimo:

  • Tiene que ser presentada por escrito.
  • El nuevo proveedor debe especificar cuáles son los productos o servicios financieros que te ofrece.
  • Los detalles de la oferta tienen que incluir costos, plazos y el monto de la Carga Anual Equivalente (CAE), en el caso de los créditos.
  • También debe especificar los productos o servicios que mantienes con tu proveedor inicial, así como los montos y los fondos necesarios para dar mandato de término, si así lo solicitas.

¿Quién hace qué y cómo?

Revisa bien este cuadro para que veas cuáles son las situaciones más comunes para dar inicio  a una solicitud de portabilidad y cuál es tu rol en todo esto:

Situaciones

Qué haces tú

Qué hace la entidad donde estás

Qué hace la entidad donde te portas

Si quieres cotizar distintas opciones

Llenas un formulario en tu actual proveedor financiero.


Una vez que recibes el certificado, lo  llevas a la nueva entidad.


Aceptas o rechazas la oferta recibida de la nueva entidad.

Tu proveedor tiene máximo 5-7 días hábiles para responder tu solicitud con un certificado de liquidación. 


Responde la solicitud de la entidad nueva emitiendo un documento que permite a la nueva entidad realizar la oferta.


Cierra tus cuentas y productos.

Tiene 30 días para responder tu solicitud con una oferta financiera.


Si aceptas su oferta, es responsable de contactar a tu proveedor inicial para comenzar la portabilidad, crear los  nuevos productos y gestionar el mandato de cierre.


Garantiza que los productos que contratas estarán operativos a más tardar al siguiente día hábil bancario, una vez que firmas el contrato (a firma del contrato varía en función de ello).


Te entrega en un máximo de 3 días hábiles bancarios los saldos a favor (de haberlos), una vez que el mandato de término de productos o servicios con tu proveedor inicial se concreta.

Si ya sabes dónde te vas a portar

Solicitas la portabilidad directamente a la nueva entidad.


Aceptas o rechazas la oferta recibida de la nueva entidad

Responde la solicitud de la entidad nueva emitiendo un documento que permite a la nueva entidad realizar la oferta.


Bloquea productos rotativos (línea y tarjeta de crédito) y posteriormente, llevar a cabo el pago y cierre de los mismos y otros productos que tengas.

Es responsable de contactar a tu proveedor inicial para comenzar la portabilidad, crear los  nuevos productos y gestionar el mandato de cierre.


Garantiza que los productos que contratas estarán operativos a más tardar al siguiente día hábil bancario, una vez que firmas el contrato (a firma del contrato varía en función de ello).


Te entrega en un máximo de 3 días hábiles bancarios los saldos a favor (de haberlos), una vez que el mandato de término de productos o servicios con tu proveedor inicial se concreta.

¿Cómo portar un crédito?

Este caso merece una mención aparte porque el paso a paso varía levemente comparado con otros productos y servicios financieros. Se le denomina portabilidad con subrogación.

Aplica cuando quieres portar un producto hipotecario o automotriz con garantía. En este caso la nueva institución pasará a ser la beneficiaria de la garantía apenas pague a la entidad inicial el prepago del crédito y sin necesidad de alzar ni constituir un nuevo documento. 

Si tienes un crédito vigente, este se cancela en la entidad inicial y tu nuevo proveedor financiero te otorga uno nuevo según la oferta que aceptaste.

¿Qué significa la subrogación entonces? Las garantías del crédito vigente se transfieren al nuevo préstamo.

¿Conviene portar un crédito?

La subrogación funciona siempre y cuando:

  1. Tu nuevo proveedor emita un contrato de crédito según la oferta de portabilidad ajustada a la ley que aceptaste. 
  2. El acuerdo establezca explícitamente que el crédito inicial se paga y reemplaza por uno nuevo con las nuevas condiciones.
  3. La nueva entidad financiera paga el costo total del prepago del crédito actual, en tu nombre y representación, a tu ex institución.

Cómo ordenar las platas por la portabilidad financiera 

Sácale partido a los documentos usados en este trámite para ordenar tus platas. Esto es lo que tienes que hacer:

1. Solicita tu certificado de liquidación en todas las entidades financieras donde tengas:

    • Cuenta corriente
    • Cuenta vista
    • Cuenta de ahorro
    • Chequera electrónica
    • Línea de crédito
    • Tarjeta de crédito
    • Tarjeta débito.
    • Crédito hipotecario
    • Crédito de consumo
    • Inversiones
    • Seguro de vida

2. Reúne todos los certificados y ordena la información en una sola lista, y sepárala según Ahorros o Deudas. Ponle nombre a tu lista; “Todo mi dinero” o “Mis platas”

3. Solicita ofertas de portabilidad en diferentes instituciones reguladas:

  • Bancos
  • Compañías de seguros
  • Cooperativas de Ahorro
  • Cajas de compensación
  • Corredoras de bolsa
  • Otros

4. Complementa tu inventario con columnas para cada oferta de portabilidad que recibas y toda la información que esta contenga.

  • Para el caso de los créditos, separa los plazos, cuotas y costos de prepago que cada alternativa.
  • En cuanto a cuentas corrientes, tarjetas y líneas de crédito, especifica costos de mantención, IVA, gastos de administración etc.

5. Revisa y compara la información inicial (tu estado actual) con las ofertas recibidas para evaluar si te conviene hacer portabilidad y también para:

  • Saber cuánto debes en total
  • Cuál es tu mayor deuda 
  • Cuánto tienes ahorrado
  • Donde están tus ahorros

Teniendo ese panorama claro, puedes evaluar qué hacer con tu situación financiera, ya sea:

Resumen e ideas finales

  • El trámite de portabilidad financiera es simple y rápido porque busca mejorar el servicio que el mercado financiero ofrece a los consumidores.
  • Tu principal rol en todo esto es solicitar la portabilidad y aceptar o rechazar la oferta que recibas. No hay más papeleo que eso.
  • El certificado de liquidación y la oferta de portabilidad financiera son dos documentos financieros clave para tus finanzas personales. 
  • Son documentos gratuitos y te ofrecen un listado detallado de todos tus productos y servicios en un proveedor específico.
  • Puedes solicitarlos sin compromiso. No es necesario que te portes a la entidad que te haga la oferta.
  • Sácales partido y úsalos como base para hacer un inventario detallado de qué y dónde está todo tu dinero depositado en el mercado financiero.
  • Revisa y haz mantención de esta lista para que sepas exactamente en qué situación están tus finanzas.