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Cómo ahorrar: por qué necesitas un fondo de emergencia para eventos inesperados

Publicado por Francisco de Con Letra Grande

Francisco es experto en ahorro, endeudamiento, consumo y tarjetas de crédito.

Si buscas cómo ahorrar más, sabes que al planificar tus finanzas no sólo se trata de tener claro cuánto dinero entra y sale de tus bolsillos.

El ahorro también es una herramienta que ayuda a tener tranquilidad porque sabes que tendrás suficiente dinero para cubrir tus necesidades y las de tus seres queridos en el caso de enfrentar gastos inesperados.

 Por lo general, estos imprevistos no son fuera de lo común, pero suceden cuando la gente menos lo espera:

 

Hijos no planificados

 

La llegada de un hijo inesperado, haya o no planes de formar una familia, cambia los planes de todas las personas involucradas.

 

Están los gastos médicos normales durante el embarazo y los costos del parto (precios varían si la madre se atiende en consultorio público o en consulta privada); si el embarazo presenta complicaciones de algún tipo hay que incluir gastos adicionales, desde exámenes hasta días en cama en un centro hospitalario.

 

Luego vienen los gastos relacionados a la crianza, desde vestimenta hasta los controles de niño sano y las visitas extraordinarias (enfermedad o urgencias).

 

También están los gastos relacionados a su educación, lo necesario para el jardín infantil, colegio, y su eventual ingreso en la universidad.

 

¿Cómo financiarás el vestuario, comida y otros gastos de tus hijos durante los próximos 20 años? Nadie sabe cómo evolucionarán los precios en las próximas décadas. Por eso debes prever.

 

 

Matrimonio y divorcio

 

Hay quienes aseguran que continuarán solteros toda su vida y otros que seguirán casados toda la vida. Hasta que no lo estén.

 

La cantidad de divorcios en Chile dio un salto importante entre 2010 y 2016, según cifras del Registro Civil; en 2016 se produjeron 48.608 disoluciones, siendo la infidelidad la principal causa de estas separaciones. El número de matrimonios tampoco disminuye; a 2016, el número alcanzó las 64.431 uniones, comparados con los 50 mil de una década atrás.

 

Ambos actos sociales comprenden cargas emocionales y económicas para quienes los llevan a cabo y resultan difíciles de superar en algunos casos.

 

En Chile, un matrimonio con fiesta puede llegar a costar cifras de dos dígitos, aunque el el divorcio puede resultar más caro que la fiesta de matrimonio, dependiendo de los acuerdos pre y post nupciales firmados y de las pretensiones del juicio.

 

Cambio de casa

 

Un dicho popular indica que mudarse de casa es la segunda experiencia más traumática después de la muerte de un ser querido. Y bien puede ser más cara.

 

Mudarse no es barato ni fácil. Pero le sucede a cualquiera. Y puede ser un evento inesperado cuando te ves obligado a entregar la casa o departamento que arriendas antes del fin del contrato porque el dueño la puso a la venta, o bien decides vender tu propia vivienda por necesidad o conveniencia (enfermedad repentina, inseguridad, divorcio, etc.).

 

Cualquiera sea el caso, comienza un periplo de meses de búsqueda de un nuevo hogar, regateo de precios, así como también cambios en los hábitos del hogar y de transporte.

 

Surge también la necesidad de contratar un servicio de mudanzas (si no cuentas con la ayuda del amigo con camioneta) y gestionar la logística del traslado. En esta fase, las historias de mudanzas mal hechas o a medio terminar abundan, por eso es importante que te informes bien sobre qué incluye el servicio que contratas.

 

Si esto suena complejo, imagínate cuando se trata de mudarse de una ciudad a otra, o bien a otro país por necesidades económicas, de salud o trabajo.

 

Perder el trabajo

 

Desde el operario hasta el gerente general de la empresa, nadie sabe a ciencia cierta cuándo lo pueden despedir de un día para otro. Le sucede a personas que tienen toda su vida profesional planificada y a quienes apenas llevaban un mes en el nuevo trabajo, aún con contrato indefinido.

 

El despido y el período de cesantía que le siguen hacen mella en todo bolsillo que no esté preparado.

 

Si bien es cierto que en Chile existe el Seguro de Cesantía que protege a trabajadores que quedan sin trabajo, este mecanismo de seguridad social sólo concierne a colaboradores con contratos indefinidos, a plazo fijo, o por obra o servicios que se rijan bajo el Código del Trabajo y que hayan sido firmados después del 2 de octubre de 2002.

 

Ser víctima de un delito

 

¿Cuánto cuesta un delito en Chile? La cifra depende del tipo de crimen, pero ten en cuenta que todo delito, desde robos y asaltos hasta fraudes con tarjetas bancarias, comprenden tanto las pérdidas directas generadas por el acto mismo, como los ingresos que la persona deja de percibir por ser víctima de un hecho delictual, según un estudio del Ministerio del Interior.

 

Además, están los gastos médicos, sociales o económicos que buscan reparar en parte de daño causado por el delito y las eventuales inversiones en seguridad que las personas adoptan para evitar ser víctimas otra vez.

 

Por ende, sufrir un delito es dañino para la integridad de las personas y caro para las finanzas personales.

 

Accidente

 

Desde una lesión laboral, caída rumbo a la oficina, un choque en la carretera en plenas vacaciones, o un descuido que deriva en una urgencia médica. Todo accidente le cuesta a tu salud y bolsillo.

 

Según explica el portal Sigweb de expertos en prevención de riesgos en Chile, el accidente es un hecho imprevisto, no intencional, indeseable y normalmente evitable, que interfiere el proceso normal y que no tiene una causa única sino que es el resultado de una cadena de circunstancias.

 

Un accidente en general puede causar al menos los siguientes problemas:

 

  • Lesiones físicas
  • Perjuicios materiales
  • Daños a la propiedad
  • Interrupción de hábitos
  • Disminución de recursos
  • Pérdida de tiempo
  • Incapacidad temporal o total
  • Gastos médicos

 

De acuerdo con Sigweb, en el caso de los accidentes laborales, que están regulados bajo la Ley 16.744 sobre Accidentes del trabajo y Enfermedades Profesionales, los costos indirectos o costos no asegurados son, al menos, cuatro veces más altos que los costos directos o asegurados:

 

Costos asegurados

  • Prestaciones médicas
  • Pagos de indemnizaciones
  • Cobertura seguro de accidentes laboral

 

Enfermedades degenerativas o catastróficas

 

Enfermar conlleva un costo emocional y monetario tanto para el paciente como para sus seres queridos. Cuidar de un enfermo en la familia también genera un desgaste financiero y de salud.

 

Sobre todo cuando se trata de enfermedades crónicas o de larga duración y progresión lenta, como las condiciones cardíacas, los infartos, el cáncer, las enfermedades respiratorias y la diabetes; según la Organización Panamericana de la Salud (PAHO), éstas son las principales causas de mortalidad en el mundo.

 

En Chile en particular, sólo el cáncer tendría un impacto económico de más de US$ 2.100 millones, lo que representa casi 1% del PIB del país; siendo los costos indirectos casi 1.92 veces mayores que los directos, según un estudio de 2009.

 

Igualmente, otro importante desafío sanitario en el país es el riesgo cardiovascular que enfrenta su población. Según la última Encuesta Nacional de Salud (2016), 25,5% de la población chilena está en la categoría de riesgo cardiovascular alto.

 

Por otro lado, están los costos indirectos de cuidar a un paciente, ya sea mediante el cuidado formal (intervención en establecimiento de salud o la contratación de un profesional de la salud especializado) o bien informal.

 

El cuidador informal tiende a ser un familiar, quien disminuye su jornada laboral o bien ve reducido su sueldo por cuidar a la persona enferma. En el caso de los cuidadores de pacientes con demencia, un reciente estudio reveló que el costo mensual puede fácilmente superar el 1 millón de pesos al mes, del cual 75% corresponde a costos indirectos.

 

Gastos todos que prometen seguir en aumento. De acuerdo con un informe a 2015 de indicadores sanitarios de la asociación Isapres de Chile, los costos de salud en el país continuarán al alza de forma gradual; el gasto en salud ya comprendía 7.8% del PIB del país cuando se realizó el estudio.

 

Muerte repentina

 

Otro refrán popular reza que la muerte y los impuestos son las únicas situaciones inevitables en la vida.

 

No obstante, cuando se trata del fallecimiento inesperado o sorpresivo de una persona, el golpe económico es igualmente doloroso.

 

Ciertamente, la pérdida emocional al principio ensombrece el costo económico que un evento de esta magnitud conlleva. Hoy en día, los precios de los servicios funerarios son altamente competitivos y se adecuan fácilmente a las necesidades inmediatas de quienes financian la partida de su ser querido.

 

Además, quienes están afiliados a una AFP o al sistema de pensiones solidarias cuentan con la tranquilidad que ofrece la “cuota mortuoria”, una cuota de dinero incluida en la cotización mensual que ayuda a solventar los gastos de funeral.Sin embargo, pasado el periodo de duelo, los deudos comienzan un periplo legal que puede ser lento y complejo si el fallecido no dejó sus asuntos en vida ordenados. Suceden así situaciones como largos procesos de posesión efectiva de parte de la viuda/viudo del cónyuge (más difícil todavía si no hay una unión civil de por medio) o bien de los hijos de éste/a.

 

Muchas veces sucede que no hay claridad sobre los bienes y otras posesiones de la persona fallecida porque no dejó una carpeta con todos los papeles al día; entre ellos las pólizas de seguros, acceso a cuentas bancarias, AFP, isapre, etc., escrituras de propiedades y deudas vigentes.

 

Conclusión

 

Organizarte con un buen plan financiero, que incluya un fondo de emergencia, ayuda a proteger tus ingresos y ahorros personales de incertidumbres y ofrece un margen de maniobra para reaccionar ante eventos inesperados.

 

De igual manera, asegúrate siempre de mantener tus papeles personales al día, y tener a personas de confianza al tanto de tu situación financiera y con un poder simple o ante notario para que te apoyen con trámites y otros procesos legales en caso de imprevistos.

BCI

Guía: Cómo cuidar el presupuesto familiar

Cuidar las finanzas de la familia, especialmente si tenemos parientes que dependen de nosotros como niños y abuelitos, es muy relevante.

Sin embargo, a veces podemos perder de vista este objetivo en medio del pago de las cuotas del auto, el dividendo o el arriendo, el colegio o la universidad, y todas las demás responsabilidades que debemos cumplir para brindar una vida cómoda a nuestra familia.

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