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Cómo decidir entre usar la tarjeta de crédito o crédito de consumo

Publicado por Francisco de Con Letra Grande

Francisco es experto en ahorro, endeudamiento, consumo y tarjetas de crédito.

Cada vez que queremos hacer un gasto extra y no contamos con el dinero en efectivo, pensamos en la posibilidad de ocupar productos como la tarjeta de crédito o pedir un crédito de consumo. Pero, ¿qué es más conveniente?

Para no ser parte de esta cifra, lo más importante es tomar la mejor decisión. Por eso debemos conocer las ventajas y desventajas de ambas alternativas.

¿Cuál es la diferencia entre tarjeta de crédito y crédito de consumo?

 

Ambos son productos financieros de crédito inmediato pero su naturaleza es distinta.

El crédito de consumo es un préstamo al que accedes a través de un banco o institución financiera autorizada para entregar este producto. Por lo general solicitas un monto en cierta cantidad de cuotas y tiempo y la entidad lo aprueba siempre que demuestres que puedes pagar.

En algunas ocasiones, estos proveedores ofrecen créditos pre aprobados que son muy rápidos de gestionar, ya que son en línea y tienen todo el papeleo listo, solo falta que aceptes y firmes.

En cambio, La tarjeta de crédito es un producto y servicio que la entidad financiera te asigna como parte de un plan de cuenta corriente o bien de  manera independiente. Tiene un monto delimitado y lo pagas en cuotas predeterminadas, con y sin interés. Hay tarjetas que ofrecen desde 3, 6 a 12 cuotas sin interés.

Si no necesitas la tarjeta, y no haces uso de ella, no te cargan costos de mantención.

Por lo general, las tarjetas de crédito tienen beneficios asociados como descuentos y acumulación de puntos que pueden ser canjeados por ejemplo, por productos o viajes. Sin embargo, muchas personas se dejan llevar por estos incentivos, antes de analizar correctamente la situación.

¿Cuál es mejor?


La verdad es que no existe un sistema que sea mejor que el otro. Aquí entran en el juego varios factores.

  • Para pagar montos menores, la tarjeta de crédito es una buena opción.
  • Para compras de montos más elevados, el crédito puede ser la mejor alternativa.


Por ejemplo, si quieres hacer remodelar tu casa, cambiar el auto o hacer cualquier gasto grande y planificado, el crédito es conveniente y suele tener menor interés que la tarjeta de crédito. En otras palabras, es ideal para gastos que se paguen en un mayor plazo.

¿En qué hay que fijarse?


En el caso del crédito es muy importante cotizar y comparar. El CAE es un indicador que te hace mucho más fácil esta tarea. Este porcentaje arroja el costo del crédito.

Si llegas a acumular varias deudas, probablemente será mejor pedir un crédito y fundir todos estos pequeños montos en una sola cuota.

En tanto, con la tarjeta de crédito, lo ideal es que pagues las cuotas ordenadamente, antes de la fecha de vencimiento, y no solo el monto mínimo.

Ten ojo porque cada tarjeta de crédito posee un cupo nacional e internacional. No olvides que hay servicios de suscripción como Netflix o Amazon Prime que pueden ser cobrados a la cuenta internacional.

Lo más importante al momento de elegir una tarjeta de crédito es tener en cuenta variables como el interés, la comisión y seguros asociados, entre otros.

¿Cuándo conviene usarlos?

Depende de tus hábitos de consumo y capacidad de pago.

Bien usados, estos dos productos financieros te ayudan a contar con dinero extra para situaciones que superan el monto de tu presupuesto familiar destinado a emergencias o imprevistos.

Mal usados, desordenan tus finanzas e incluso te pueden llevar a Dicom.

Evita pedir un crédito de consumo sin contar al menos con una cantidad que te ayude a cubrir algunas cuotas si tus ingresos bajan. Y es mejor que prepagues la tarjeta de crédito con un monto promedio de cuánto gastas normalmente con este medio de pago.

Usa tus productos de crédito de manera responsable


Antes de decidir entre tarjeta de crédito o crédito de consumo, lo básico es evaluar la real capacidad de pago que tienes.

En ambos casos es primordial que tengas claro tu presupuesto mensual para saber qué porcentaje de tu sueldo puedes destinar a pagar en deudas. Trata de elegir el menor número de cuotas para pagar más rápido y con menos interés.

 

Aprende a organizar tus finanzas personales

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